lunes, 23 de marzo de 2015

Veintiún Vestidos

Voy a traducir este artículo que fue publicado por la revista The New Yorker Magazine hace un par de semanas y que me pareció absolutamente cautivador.

Hace varios años una joven restauradora entró en una bodega olvidada dentro de una Villa florentina del siglo XV y se tropezó con algunos baúles de Louis Vuitton- aquellos que se usaban cuando se hacían las largas travesías en barco.  Al destaparlos descubrió una colección de atuendos exquisitos, los que solamente vemos hoy día en las películas o bien en las vitrinas de los museos.

Al inspeccionarlos de cerca pudo leer un nombre en las etiquetas bordadas a mano en seda: Callot Soeurs (Hermanas Callot).
En el tomo 2 de la obra de Proust "En Busca del Tiempo Perdido" el narrador le pregunta a su amada Albertina:  -Realmente existe una gran diferencia entre un vestido Callot y uno de una tienda ordinaria?   Su respuesta fue:  Por supuesto que hay una gran diferencia mi queridísimo!

Uno de los vestidos de Hortense Acton en la Habitación Verde de la Villa La Pietra.  El encaje dorado y plateado del cuello, la falda de mandil y las cinco rosetas metálicas en el pecho nos remiten a las formas arquitectónicas de una catedral gótica.  Las mangas están hechas de encaje metálico, hoy día oxidado.   Fotografías: Pari Dukovic The New Yorker Magazine. 

Un "Vestido Callot" era el confeccionado por la casa parisina de Alta Costura de las hermanas del mismo apellido.  Lamentablemente poco se sabe y se recuerda de ellas. No existen investigaciones monográficas respecto a su trabajo ni tampoco una retrospectiva.
Y no fue hace tanto tiempo... Fue en el año de 1895 que las hermanas abrieron las puertas de su taller y se convirtieron en uno de los grandes nombres de la moda justo en la Belle Epoque.
Madeleine Vionnet una de las diseñadoras de mayor influencia en los estilos del siglo XX fue la cabeza principal del taller de costura de las hermanas y llegó a afirmar tiempo despues que sin en el ejemplo de las hermanas Callot la moda se hubiera estancado haciendo "Fords" y no "Rolls Royces".

Pocos vestidos de las Callot han sobrevivido así que cuando se descubrieron más de 20 atuendos enmoheciéndose en aquellos baúles en la villa florentina, resultó ser en un descubrimiento de escala monumental.  La villa en cuestión se llama La Pietra, edificada por uno de los banqueros de la familia Medici y adquirida en 1907 por Hortense Mitchell Acton, una heredera de Chicago esposa de Arthur Acton, un comerciante de antigüedades anglo-italiano.  Su hijo, Harold Acton, exalumno de Oxford e historiador donó la propiedad a la Universidad de Nueva York a fines de los años noventa.

Los vestidos encontrados en aquellos baúles pertenecieron a Hortense Mitchel Acton y ésta es la primera vez que las fotografías son publicadas.  La colección se ha convertido en uno de los archivos más notables en lo que respecta a la Alta Costura del mundo por un hecho muy importante: La señora Acton era una clienta fiel de las hermanas Callot desde el momento en que abrieron las puertas de su atelier en la calle Taibout en Paris en los años '30.

Los trajes son una manifestación palpable de la sutileza combinada con la complejidad de los diseños de las Callot, los elementos innovadores, el oficio de la costura y su mano de obra, la comprensión absoluta de los materiales incluyendo su deleite por el encaje y el lamé (ellas fueron las primeras en utilizarlo), y el Orientalismo.  Igual como en las Artes Visuales, ellas tomaban referencias geográficas de aquellos tiempos.

Las Callot fueron cuatro hermanas: Marie, Marthe, Régina y Joséphine pero en 1897 ésta última lamentablemente se suicidó.  El historiador de moda Camille Janbon escribe que allá en 1916 la revista americana Vogue bautizó a las hermanas como Las Tres Moiras -aquellas deidades poderosas en el Monte Olimpo que poseían tanto poder como para dominar los destinos de la vida de una mujer y aumentar el capital económico de Francia.  En aquellos tiempos el mundo de la costura era dominado por hombres así que ellas insistieron en que su marca incluyera la palabra "hermanas". En 1900 participaron en la Feria Mundial de Paris y ese año ya contaban con un taller de 200 personas y sus ventas alcanzaron los 2 millones de francos (de aquel entonces).  Un año después habían triplicado ya su equipo de trabajo y duplicado las ventas.
En la época donde las finanzas en el mundo de la moda eran dominadas por los hombres, las hermanas Callot combinaron su talento para la confección y los negocios.  Cada vestido lo arman miles de miles de puntadas, perfectamente formadas así como la insuperable escritura manuscrita de su marca.  Fotografía: The New Yorker Magazine 

Las hermanas Callot siempre estuvieron a tono con la época, el cambio estético y las posibilidades de las mujeres.  Fueron las primeras en rechazar el corset y diseñar pensando en lo que favoreciera el movimiento y la fluidez de la línea.

Horense Acton teniendo como escenario su maravillosa villa florentina La Pietra vestía atuendos de las Callot en fiestas y recepciones, mismas a las que llegaron a acudir desde Gertrude Stein hasta Winston Churchill.  Cuando los Fascistas tomaron el poder, la mayoría de los expatriados tomaron sus cosas y huyeron de Florencia. Pese a que Hortense le rogó a su marido a que hicieran lo mismo, él insistió en permanecer en Florencia y complacer a cualquiera incluso a los fascistas con tal de proteger su casa y sus obras de arte.

En 1940 la policía se presentó en La Pietra, llevaron a Hortense a la cárcel y la Villa y todo aquello que albergaba fue confiscado. Poco tiempo después la pareja logró escapar a Suiza.  Nunca se sabrá si el personal de servicio protegió aquella bodega o bien pasó desapercibida y por eso los baúles sobrevivieron. Pero es un hecho que  cuando Hortense Acton murió en 1962 los baúles de Louis Vuitton aún estaban resguardados.

Hoy día los trajes viven en la Villa, en el cuarto piso, en una habitación que se adaptó convirtiéndola en un laboratorio de conservación, restauración y cuidado de textiles, dentro de unos cajones especiales que parecen féretros. Dos de las restauradoras contratadas por la Universidad de Nueva York tienen como tarea sacarlos de aquellas cajas una vez al año.  Los atuendos se encuentran en buen estado dada su antigüedad pero los diversos materiales que las Callot empleaban hacen que su conservación y supervivencia sea un reto.  Las lentejuelas, laminillas y abalorios en dos de ellos denotan un daño intrínseco, la degradación de la celulosa de nitrato.  Parecería que los vestidos se están derritiendo dicen las restauradoras.  Otro está muy dañado pues permaneció tantas décadas bajo un traje bordado y los abalorios de cristal hicieron que la tela color malva se marcara y se decolorara en forma de círculos a manera de nébulas.  En otro de ellos, unos minúsculos botones de rosa hechos con satín están rasgando la gasa y el tul en el que están cosidos.  La mayoría de ellos sufren de lo que en términos técnicos se conoce como "memoria" y que son las arrugas que permanecen en los vestidos por el uso frecuente.
Confeccionado con terciopelo de seda y bordado en seda azul. Sin embargo el vestido almacenado sobre de él lo estropeó por el deterioro de las cuentas de cristal en su bordado. Fotografía: The New Yorker Magazine.

Hortense Acton encargó estos zapatos hechos a mano por André Perugia en Paris para hacer juego con uno de sus vestidos confeccionados por las Hermanas Callot.  Fotografía: The New Yorker Magazine.

El vestuario es algo muy distinto a los demás objetos que hoy vemos en los museos.  La vestimenta jamás pierde la huella del cuerpo que alguna vez estuvo dentro de ellos. Siempre existe una reacción química entre el cuerpo que lo porta y los materiales de los que está confeccionado. El sudor, inclusive aquel de una noche en una fiesta de baile en un jardín de Toscana pueden continuar oxidando el hilo metálico y alterando la estructura molecular de una tela por cientos de años.
Un traje de seda naranja con flecos metálicos y de seda es mostrado en los jardines de la Villa La Pietra.  Es seguro que la señora Acton lo lució en alguna de sus extravagantes fiestas.  Fotografía: The New York Times.

El académico Peter Stallybrass concluye brillantemente: No por nada los fantasmas de la literatura por lo general salen a la luz de adentro de los armarios.  Los estuches de estos vestidos en la Villa La Pietra parecerán féretros, pero aquellos atuendos dentro aún están vivos.
Un atuendo en crêpe de seda negro y verde jade con el cuello bordado con cuentas de cristal y una sobrefalda que recuerda los diseños de las antiguas naos de China.  La silueta fue tomada de un Qipao chino (vestuario del siglo XVII)
Fotografía: The New Yorker Magazine. 

Nuevamente aquí el LINK al artículo original


sábado, 21 de marzo de 2015

Hermoso trabajo textil

Les convido a que visiten el blog de Bozena Wojtaszek: The Textile Cuisine  nombre además muy adecuado al ver con qué arte y detalle crea sus hermosas piezas.  Ella vive en Polonia y
aquí una pequeñísima muestra de sus obras.  Vayan a su blog a deleitarse con su trabajo.


Imagen via The Textile Cuisine 

Imagen via The Textile Cuisine 



A partir del barro / From Clay to Mosaics

Este video cobró mi atención ya que como Quilter me apasionan las formas geométricas como pienso que les sucede a muchas de Ustedes.  Vean el proceso que conlleva fabricar artesanalmente estos mosaicos, además de el esfuerzo físico que les toma a estos artesanos el pasar jornada tras jornada encorvados, en cuclillas, con las manos constantemente húmedas o lo opuesto, resecas del manejo constante del barro.  Al ver estas lozas terminadas, generalmente no se sabe el esfuerzo y precisión que se puso para lograrlo.
Dura 5.5 minutos. Disfrutarlo tomando una taza de té.

En Pinterest compendio de labores de Primavera y Pascua

Foto: DaWanda
En anticipación a los días de Pascua, preparé un tablero en Pinterest con un compendio de quilts, bordados, muñecos de trapo, conejos, gallinas... Las invito a disfrutar todas estas bellezas! http://goo.gl/rtGsGU

domingo, 15 de marzo de 2015

En referencia al arte de confeccionar vestidos...

Esta es la colección Pre-Otoño 2015 de la casa de moda Moschino. Su diseñador Jeremy Scott decidió jugar con las herramientas que se utilizan en el oficio de costura y traducirlas divertidamente a estos modelos.  Todas las fotografías cortesía de: FASHIONISTA













viernes, 13 de marzo de 2015

Las Manualidades, la salud mental y el bienestar.

Me tomo la libertad de incluir aquí en mi blog este artículo interesantísimo que reporta la página 

Investigaciones en la neurociencia, muestran que tejer y otras formas de artesanía textil como la costura, el tejido y crochet, tienen mucho en común con la atención plena y la meditación – se reporta que todas tienen un impacto positivo en la salud mental y el bienestar.
En una encuesta en línea de más de 3.545 tejedores, por Betsan Corkhill, un terapeuta del tejido con sede en Reino Unido que ha realizado una investigación sobre los efectos terapéuticos del tejido, más de la mitad de los encuestados informó que tejer les hacía sentir “muy feliz”. Y muchos dijeron que tejían por los efectos de relajación, y alivio del estrés y la creatividad.
El estudio encontró una relación significativa entre la frecuencia del tejido y el estado de ánimo y los sentimientos percibidos de los encuestados. Tejedores frecuentes (los que tejen más de 3 veces a la semana) eran más tranquilos, más felices, menos tristes, menos ansiosos, y con más confianza.
El estudio de Corkhill concluyó, “Tejer tiene beneficios psicológicos y sociales, que pueden contribuir al bienestar y calidad de vida.”
Curiosamente, el estudio también encontró que las personas tejiendo en grupo, eran incluso más felices que los tejedores en solitario.
Aquí hay 10 maneras de cómo tejiendo con amigos puede mejorar la mente y el bienestar del cerebro:
– Desafío mental y resolución de problemas
– Conexión Social
– Plenitud
– Desarrollo de la coordinación mano-ojo, percepción espacial y destreza motora fina
– Aprender y enseñar
– Centrar la atención y los pensamientos en una tarea
– Fomento de la creatividad activa
– Da un sentido de orgullo y logro
– Enseña paciencia y perseverancia
– Facilita la formación de la memoria y la recuperación
De acuerdo con su artículo, “Las habilidades y sentimientos experimentados mientras se teje y borda, también se pueden utilizar para facilitar el aprendizaje de las técnicas, como la meditación, la relajación y el ritmo que se enseña comúnmente en los cursos de manejo del dolor, o en el tratamiento de la depresión.”
“El tejido como herramienta para alcanzar un estado meditativo de la mente podría permitir a una población mucho más amplia  experimentar los beneficios de la meditación, ya que no implica tener que entender, aceptar o participar en un período de aprendizaje prolongado de la práctica. Sucede como un efecto secundario natural de tejido “.
Otros han comparado las manualidades (el “crafiting”) con entrar en un estado presente, de “flujo”, lo que el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi describe como “un estado de concentración o absorción completa con la actividad en cuestión y la situación. Es un estado en el que la gente está tan involucrada en una actividad que nada más parece importar “.
Y, según Corkhill, incluso Albert Einstein tenía fama de haber tejido entre sus múltiples proyectos para “calmar su mente y aclarar su pensamiento.”
Los neurocientíficos están empezando a comprender la forma en la atención, la meditación y de experimentar el impacto de “flujo” del cerebro. Las investigaciones demuestran, que estas prácticas mejoran la depresión, la ansiedad, el estilo de enfrentar la adversidad, mejorar la calidad de vida, y de manera significativa a reducir el estrés. Todos vitales para mantener la salud del cerebro y el bienestar.
Investigación y redacción: Vida Lúcida

domingo, 1 de marzo de 2015

Una técnica realmente innovadora.


Desde la portada, este libro captó mi atención y una vez hojeándolo descubrí la técnica sencillamente fabulosa que propone.
Disfruto mucho cuando un autor me lleva a través de las páginas de su libro a explorar nuevamente ciertos conceptos de color y de diseño expuestos a través de su voz.  Estos conceptos han viajado por a lo largo del tiempo y lo interesante es la manera en que aquí se presentan dándoles un aire de novedad y frescura y simplificando especialmente lo que a veces se consideraría como un criterio que solo los artistas plásticos pudieran manejar.
En mi opinión personal, este libro es ideal para sacarle todo el provecho con mi grupo de quilters, utilizando cada quien su ejemplar para hablar y discutir los conceptos de diseño, posteriormente llevar a cabo algunos ejercicios que la autora propone al inicio del mismo, iniciarse con su técnica de armado y costura y finalmente ejecutar los proyectos presentados a detalle en el mismo.
Foto: Brent Kane, cortesía de Martingale/That Patchwork Place 

Además de diseños tan modernos con formas abstractas y de gran tamaño, algunos de ellos son presentados a manera de trípticos -secciones de tres hojas- que al exhibirlos en un muro hoy día causan admiración por su novedad, pero no obstante ofrece también la posibilidad de confeccionar la misma quilt en una sola pieza.
Foto: Brent Kane, cortesía de Martingale/That Patchwork Place 

El texto, apoyado por imágenes muy claras, hace que la técnica desarrollada por la autora sea fácil de comprender.

La editorial que lo publica ofrece un video donde de entrada se captan claramente los pasos esenciales a seguir.  Vale la pena verlo.



Llevo todo el fin de semana hojeándolo, planeando y revisando mis telas... todo para comenzar muy pronto!

Fast Piece Appliqué se puede comprar en pasta blanda directamente en la página de la editorial o bien descargarlo como libro electrónico.  Aquí está el LINK 
O bien a través de Amazon.com España y aquí va ese LINK también.

Ideas para renovar la decoración vistiendo una mesa.


Justo cae en mis manos este lindo libro el cual ofrece diez proyectos de los cuales se pueden confeccionar durante el fin de semana.   "Top Your Table" (Viste Tu Mesa) es una selección de diseños que han aparecido en otros libros pero que al estar reunidos en esta edición de pasta blanda cumplen lo que prometen: proyectos de fácil armado, corte y confección y la capacidad de ir de principio a fin en pocas horas de trabajo.  Esto es justo lo que se necesita para darle otro aire y otro colorido a la decoración en la casa, ya sea sobre una mesa de centro, mesitas laterales o bien una carpeta nueva sobre la cómoda en la recámara. Es más, algunos diseños pueden incluso utilizarse para hacer una quilt para bebé o bien para las muñecas y todos son factibles de acolchar en la máquina de casa.
Fotografías: Brent Kane, cortesía Martingale/That Patchwork Place 

Este libro lo pueden adquirir directamente en la página de Martingale/That Patchwork Place como libro de pasta blanda o bien descargarlo como libro electrónico.
También se puede adquirir en la página de Amazon.com España. 


Expo Quilters de México. Una Reseña.


Se llevó a cabo la Expo Quilters de México con gran resultado, una cantidad de público espectacular, expositores que trajeron fabulosas telas, libros, productos y herramientas dedicados al oficio del patchwork y el acolchado y una suculenta exhibición de quilts hechas en México y en Brasil.
Hubo clases enfocadas a distintos niveles de costura, desde un primer acercamiento para iniciarse en el oficio del patchwork y el quilting hasta las  clases avanzadas dictadas por la talentosa Cecilia Koppmann.
Aquí algunas fotografías del día que pasé disfrutando el evento.
Los pasillos estaban repletos de compradoras en la zona de venta de materiales, kits, patrones, hilos.....y mil cosas más.


Estas son las quilts que vinieron de Brasil.  
Rancho de Flores 



El acolchado es espectacular y qué decir del appliqué totalmente hecho a mano.



Paraíso Tropical (Brasil)


Esta quilt se titula La Dama de las Aves  (Brasil) 





Esta es una de mis favoritas. Se titula: Colores de Almodóvar y forma parte de la exhibición que vino de Brasil.

Su acolchado le da una textura fantástica. 
Esta quilt se titula Jade y viene de Brasil también.  Yo sentí más el color hacia el Turquesa. 
 El bordado de cada elemento es realmente perfecto.  




La siguiente: Estrellas Sobrepuestas (Brasil) 
Pese a que la composición la hemos visto en otras ocasiones, la perfección en el oficio es digna de aplaudirse.  Las puntas de estrellas y triángulos cazan en el lugar exacto. 



Esta quilt también llegada de Brasil se llama: Pensando en las Estrellas de Sandra. 


A continuación: Ahora Colores (Brasil) 



Se llama Fandango (viene de Brasil) y me parece muy atinada la composición, la gradación del color y el acolchado en forma de pequeños círculos verdes que le dan una textura formidable. 




Esta quilt sin embargo resultó ser mi absoluta favorita. El manejo de los colores en intensidades, luminosidad y sombras es de maestría.  Se titula "Sierra" y vino también de Brasil.


Aquí una más traída de Brasil y se titula Yúgure. Sigue el movimiento de las quilts japonesas de hoy día utilizando esos tonos ténues y el apliqué tradicional. El acolchado es totalmente hecho a mano. 



Y hablando de acolchado a mano, aquí una muestra maravillosa. Se titula Brisa de Mañana y viene de Brasil. 





Otra más y se titula Superestrella (Brasil). Muy bien trabajada. 



Otra sección estuvo dedicada a las quilters mexicanas.  Se había convocado a un concurso con el tema de los refranes mexicanos y pude apreciar trabajos hermosos.
Aquí una muestra: 

Si el cielo te da limones, haz limonada...

La textura que da el acolchado es punto medular.

Agua que no haz de beber, déjala correr...
Hecha por la maestra y artista textil Cecilia Koppmann, el diseño abstracto, el minúsculo detalle y la composición hacen de esta pieza un gran acierto.

Aquí se aprecia el bordado, las cuentas y abalorios que asemejan aquello que trae el río...
Muy divertida y bien realizada es esta obra que reúne  
los refranes y dichos mexicanos más populares. 










El arte del Trappunto en todo su esplendor.  
El refrán es:  Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión. 




...más vale pájaro en mano que ciento volando



Me gusta mucho: Aquí se rompió una taza y cada quien para su casa.  
Muy pensada y muy bien realizada.


La quilt ganadora en el concurso de Refranes Mexicanos fue la de Carmenchu Fernández Prieto con el refrán: La ropa sucia se lava en casa.
Es una quilt muy bien lograda con un poco de influencia del trabajo textil japonés y de la tira cómica de hoy día.  Muy detallada y con muy alto oficio de costura.  Felicidades!!!