lunes, 12 de agosto de 2013

Quilts y la esclavitud en Norteamérica.


Nuevamente trabajé en una Quilt de muestrario bajo la inspiración de los relatos históricos del tiempo de la esclavitud en norteamérica. Aquí arriba está la fotografía tomada directamente del libro.

Cada cuadro simboliza un capítulo en la crónica, desde la captura en Africa hasta el período de la reconstrucción después de la Guerra Civil norteamericana.
Fue en el año de 1619 cuando llegaron los primeros barcos a las Colonias americanas dando inicio al comercio de esclavos.

Abundan las leyendas populares que mencionan episodios durante los cuales las Quilts fueron piezas primordiales en guiar a hombres y mujeres que se atrevían a huir en busca de su libertad y que al encontrar casas a donde se colocaban Quilts o blocks, sabían que ese sería un sitio seguro para pasar la noche y tomar aliento para el día siguiente.

Estas historias han ido pasando a través de generaciones y llenan de emoción y agobio al mismo tiempo cuando uno piensa lo difícil que era para estas personas el moverse en la oscuridad, amenazados a cada instante, tratando de pisar sigilosamente, muertos de frío y de hambre, y deseando llegar a un sitio donde aunque fuera por unas cuantas horas les brindarían cobijo, agua y pan para aguantar de nuevo al día siguiente otra jornada de incertidumbre.

Quienes han estudiado a fondo estos temas afirman que aquello de las Quilts colgadas en los balcones como señales es simplemente folclor e historias que se han recubierto de leyendas. Si bien dicen, el bloc de Log Cabin se encuentra en Quilts que datan de épocas más allá del final de la Guerra Civil.

Uno que otro historiador se ha sentido entre la espada y la pared pues se enfrenta a los hechos históricos y desearía no creer en los mitos y las anécdotas.  El mito de las Quilts como factor primordial en lo que se conoce como el "Ferrocarril Subterráneo" es incluso un tema que se maneja a nivel escolar pero no existe evidencia histórica que apoye el hecho de que las Quilts se podían leer como códigos o  como mapas.
Barbara Brackman la historiadora bien lo dice: Como tantos mitos, estas historias existen y permanecerán dado que es la manera en que forman parte y definen una cultura.


El ferrocarril subterráneo (en inglésUnderground Railroad) fue una red clandestina organizada en el siglo XIX en Estados Unidos y Canadá para ayudar a los esclavos afroamericanos que escaparan de las plantaciones del sur hacia estados libres o Canadá.1 2
El nombre de Ferrocarril Subterráneo viene por el hecho de que sus miembros utilizaban términos ferroviarios de modo metafórico para referirse a sus actividades.
Por ejemplo, los conductores o maquinistas eran quienes ayudaban a los negros fugitivos en los propios estados esclavistas del Sur. Les proporcionaban disfraces, mapas, instrucciones sobre sitios para hospedarse y en ocasiones los acompañaban guiándolos durante el trayecto.
Eran por lo tanto activistas muy audaces, pues en aquella época el ayudar a esclavos fugitivos estaba castigado incluso con la muerte.
Otros activistas establecían estaciones del ferrocarril, es decir, lugares (normalmente casas particulares) a donde los fugitivos llegaban y podían esconderse, comer, descansar, recibir asistencia médica, e información sobre la siguiente etapa del viaje. Por ejemplo el matrimonio de cuáqueros formado por Levi y Catherine Coffin, que vivían en Newport, Indiana, fueron jefes de estación por más de veinte años y en este tiempo pasaron por su casa (la estación) unos 2.000 esclavos fugitivos.
Los esclavos fugitivos eran los pasajeros. Las rutas de escape se llamaban carriles. La jefatura era la Estación Central, y los estados del norte o Canadá eran el destino.
Los miembros de Ferrocarril Subterráneo operaban en la clandestinidad y normalmente sólo se conocían entre sí por sus seudónimos, para no comprometer su seguridad. También hacían jurar a los pasajeros que guardarían el secreto.
El Ferrocarril Subterráneo buscaba a sus colaboradores dentro del movimiento abolicionista, del que era parte, y así iba extendiendo sus actividades siempre al margen de la ley.
Quizá el personaje más famoso y popular en la historia del Ferrocarril Subterráneo fue Harriet Tubman, a quien llamaban la Moisés de los esclavos, y que fue una conductora que había nacido esclava en el estado de Maryland y que se escapó en 1848. Una vez llegada al Norte y alcanzada su libertad se incorporó al Ferrocarril Subterráneo y en los años siguientes regresó hasta 19 veces al Sur para ayudar a escapar a cientos de esclavos. Los esclavistas llegaron a ofrecer una recompensa por capturarla viva o muerta, pero ella siguió con su labor.
El Ferrocarril Subterráneo funcionó hasta que tras la Guerra de Secesión (18611865) se abolió definitivamente la esclavitud. Las personas que habían colaborado con el Ferrocarril Subterráneo jugaron un importante papel en la guerra por la instrucción recibida y el conocimiento del terreno.
A lo largo de su existencia, el Ferrocarril Subterráneo consiguió liberar a miles de esclavos y también influyó en la opinión pública para ganar partidarios a la causa abolicionista.
(Este artículo es de Wikipedia pero lo copié en su totalidad pues lo consieré muy bien explicado

2 comentarios:

  1. Gracias por compartir la historia: al leer en tu blog se me pone la carne de gallina de pensar en todo lo que sufrieron estas personas y me maravilla que los quilts fueran una parte de la red de salvamento y apoyo para los que buscaban la libertad. Estoy enganchada. Saludos
    Ileana

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  2. Muy interesante, esta red de libertad muy desarrollada en Ohio y alrededores y linda relación con las quilts. No conocía nada de esta parte de la historia. Gracias por compartirla. Un abrazote. Annie

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