viernes, 31 de agosto de 2012

Tela pintada a mano


Durante los pasados quince días me absorbió la tarea de cuidar a Isa después de que le operaron las anginas después de que una amigdalítis aguda concluyó en la sala de urgencias del hospital hace poco menos de un mes. Nos encerramos las dos y entre "cuidar a la paciente" y darle nieve de limón, hice algunos experimentos con pigmentos textiles y técnicas novedosas.
El método fue el teñido de telas utilizando cubitos de hielo. 
Es poco el pigmento que se espolvorea sobre el hielo para poder lograr tonalidades
Sobre el tinte fui espolvoreando también sal gruesa. El efecto que hace es que absorbe parte del tinte dando así más sombreado y textura 
 Primeramente sumergí las piezas detela en una cubeta con agua y Synthrapol que ayuda a eliminar cualquier apresto en la tela además de hacer que los tintes penetren más a fondo en la tela a teñir.  Después de media hora, exprimí cada pieza de tela (utilizando guantes) y la fui colocando en una cubeta como si se preparara uno de esos postres que están elaborados a base de capas de fruta, dulce y crema.  

En este caso la primera capa fue la tela, la segunda capa fue una cama de cubitos de hielo, la tercera capa el pigmento en polvo.  
Aquí es donde puede uno inventar lo que uno quiera.  Para este proceso contaba yo con 5 diferentes pigmentos así que los fui espolvoreando levemente sobre el hielo.  Aquí no hay receta.  De nuevo, una pieza de tela, otra capa de cubitos de hielo y mas pigmento espolvoreado.   Así preparé 5 capas.
Con mucho cuidado coloqué el recipiente en un sitio fresco y lo dejé por 24 horas.  Se puede ir a espiarlo pero no se debe de mover de lugar.   Comienza el deshielo y con ello la sorpresa que descubriremos al día siguiente que se enjuaga la tela de residuo de tinte que queda en la cubeta.
Los resultados son espectaculares.  Yo no voy a utilizar esta telas como un todo sino para elegir distintas áreas de luz y sombra, de claros y oscuros, de tonalidades para hacer paisajes, flores, aves. No hay freno a lo que la imaginación pueda desarrollar.

La tela puede colocarse extendida, anudada, apretada. Se le pueden añadir materiales pesados que no permitan la entrada completa del tinte por ejemplo.  

Quedé verdaderamente maravillada con el resultado.




Ya tengo más tintes y más tela para experimentar.  Este será el proyecto del fin de semana y se me han ocurrido otras ideas.  Ya les mostraré los resultados.  

lunes, 27 de agosto de 2012

Una pregunta:

Tengo una pregunta para mis queridísimas lectoras en España:  ¿Qué series de televisión producidas por Televisión Española y cuyo tema va dirigido a jóvenes y adolescentes me pueden recomendar?  Me interesaría mucho saber si ha habido alguna que se desarrolle en el ámbito escolar.    Les agradezco muchísimo cualquier comentario al respecto.  Besos!  

martes, 14 de agosto de 2012

Más señores que hacen Quilts:

Luke Haynes-


Todo su trabajo de "Appliqué" lo hace directamente en la máquina de coser.  Cuando le preguntan a qué se dedica, de momento no es tomando en cuenta porque para variar hay quien piensa que esto es un hobby o un pasatiempo.  Una vez que ven su trabajo, un mundo nuevo se presenta a los ojos de sus expectadores.  Visiten su página y se sorprenderán.

Gerald Roy


Además de su trabajo creativo, ha trabajado intensamente en la historia e investigación de Quilts y su herencia histórica.  Comenta que en épocas pasadas, muchos hombres hacían acolchado a mano colocándose la Quilt sobre las piernas y así poder disimular si es que alguien entraba de improviso a la habitación.   
Así como la pintura y la escultura, el acolchado es un medio más de expresión creativa y no tiene que encasillarse en el mundo femenino exclusivamente.  Su página es: http://pilgrimroy.com/LatestQuiltsGallery.html


Ordenó Usted un Martini?

Source: etsy.com via Alejandra on Pinterest

domingo, 12 de agosto de 2012

Los hombres y el Arte del Quilting

Antes de la colonización del Nuevo Mundo, los hombres eran quienes se dedicaban a todo lo relacionado con los cubrecamas, colchas, centonas o quilts y edredones.  Desde el tejido e hilado, el teñido, la impresión y el diseño de la tela.  Los comerciantes ingleses traían cientos de cubrecamas de la India en el Siglo XVII.  Los sastres europeos recibían pedidos y acolchaban edredones de algodón para el consumo en Francia e Inglaterra.  
Pero cuando el quilting o acolchado llegó a ser una actividad en las Colonias americanas, se  convirtió estrictamente en una labor femenina.  Siempre hubo unos cuantos hombres que lo aprendieron a hacer, muchos de ellos ayudando a sus mujeres pero por supuesto sin que mucho se supiera y se concluye que el ADN del acolchado en Norteamérica era femenino.  Además, como las colchas se confeccionaban y se regalaban a seres queridos pues los hombres se mantuvieron al margen sin involucrarse prácticamente.

Así reza la introducción al libro titulado: Los Hombres y el Arte del Acolchado, escrito y compilado por Joe Cunningham. El autor nos dice que durante los años 60's y 70's, él era ya un hombre que se dedicaba al acolchado.  En ningun momento se sintió que transgredía los espacios marcados por las mujeres siendo que en esa misma época comenzaba ya el movimiento por la igualdad entre hombres y mujeres dándonos a nosotras la oportunidad de entrar en círculos antes totalmente  cerrados y diseñados para ellos solamente.  

Joe Cunningham se sintió a la vanguardia en aquel momento, y han pasado más de 40 años lo que podría dar a ver que se ha generado un movimiento más amplio pero lamentablemente no es así. Los hombres aún ocupan un rinconcito dentro del universo de las Quilts aunque continúan siendo mayoría en lo que respecta a la parte administrativa de negocios de mediana y gran escala relacionados con esta industria.
No obstante, dos factores se han combinado hoy día para hacer la presencia del hombre en esta actividad.  El primero es la máquina de acolchado de brazo largo y luego la Red que permite que se explore el mundo del acolchado a través de las redes sociales ubicando cada vez a más y más señores que se dedican profesionalmente a esta actividad.

Algunos de los hombres que acolchan son:

Bob Adams- 

Ya siendo un maestro de arte, su vida dio un giro importante al conocer a Roberta Horton quien le abrió un panorama distinto al de las Quilts tradicionales.   A sus alumnos les dice que una línea se puede trazar ya sea con lápiz o con la máquina de coser.  Lo que más le inspira es el color y jamás ha utilizado ningun patrón.  Su diseño va cobrando forma mientras lo trabaja.  

J. Phil Beaver-

Lo primero que aprendió a hacer fue la técnica del Bargello, pero después de hacer dos quilts con ese tema, sentía que ya había agotado el oficio para siempre.  Siendo autodidacta en el oficio, decidió comenzar a pintar su propia tela y a trabajar haciendo un appliqué burdo digamos, sin hacerlo a manera clásica volteando todas las orillas, ni tampoco usando material termo fusible.  Lo que hacía era prender con alfileres, a veces más de 1600 toda una escena y de allí proceder a hacer el acolchado a máquina.  La ilustración superior es un ejemplo de esta técnica.  

Jack Brockette-

Ya tejía y bordaba desde que tenía 5 años y en su adolescencia deseaba ser diseñador de modas pero el tema era difícil hasta de sacar en una plática en aquella época, además de que nunca pudo tomar ningun taller de arte en la escuela.  Su carrera profesional lo llevó al mundo administrativo y de bancos pero nunca olvidaba la dicha que le proporcionaba cualquier cosa relacionada con las fibras textiles.  Su esposa lo entusiasmó a tomar sus primeras clases de Quilt haciendo blocks tradicionales.  

Y después de haber explorado el arte tradicional del acolchado, aparece la maestra que le define la ruta de su arte textil- Chunghie Lee quien le enseña a trabajar el Patchwork Pojagi (ver fotografía superior).  Brockette se enamora de la técnica y la domina utilizando en su máquina Bernina un pie específicamente diseñado para eso.  Su técnica es impecable. 
Para ver un tutorial de esta técnica, aquí está el LINK
(mañana les prometo continuar con estos perfiles tan interesantes).  

miércoles, 8 de agosto de 2012

Universo en miniatura

Pienso que les puede gustar un ensayo escrito por Brian Doyle, mismo que traduje y publiqué en mi blog TEXTOS DE ALEJANDRA.   En el México Prehispánico a los colibrís se les llamaba: JOYAS VOLADORAS.  

A este se le conoce como el Colibrí Rufo.  Viaja desde Latinoamérica hacia el norte durante el verano.  Su color es cobrizo brillante y es sumamente territorial.  

El bebedero es de esa hermosa tienda en San Miguel Allende llamada "Camino Silvestre" 

miércoles, 1 de agosto de 2012

Sigo trabajando

Aquí les muestro el avance de la pieza. Cuando iba yo a pensar que haría un autorretrato?