domingo, 24 de junio de 2012

Proyectos durante Junio

De nuevo aquí estoy publicando extemporáneamente.  No obstante, no he dejado de trabajar y aquí les dejo una muestra de los proyectos que estoy haciendo.

Primero que nada, ya terminé de colocar, bordando en appliqué clásico, las nueve hojas de higo junto con sus respectivos frutos, de la que ahora llamo Mi Quilt de Provence.  

Quiero mostrarles aquí con esta fotografía, como una lupa es un accesorio muy útil en el cuarto de costura.  Esta lupa no "acerca" sino "aleja" el objetivo de manera que a simple vista y dentro de la circunferencia de la misma puede uno apreciar el proyecto en conjunto, la ubicación de colores y de formas y reflexionar si esa es la forma en que uno desea colocarlo.
Este efecto lo consigue uno también tomando una fotografía digital.  Cuando tengan la oportunidad de hacerse de una lente de alejamiento, no dejen de hacerlo pues es una inversión muy útil.
Ya en este momento tengo unidas temporalmente las tres piezas: frente, guata y espalda y estoy lista para empezar el acolchado.  La autora sugiere acolchar cada uno de los nueve cuadros en direcciones distintas y hacer un dibujo de higos en todo el marco.  Tendré que practicarlo un poco.

Tres proyectos que forman parte del libro Zakka Style:



Bolsa de Lino y Caja (deberán ser tres Cajas/Nido).
La Bolsa la hice con telas de Australia que recibí en un intercambio y con un pedazo de lino muy antiguo- un corte de tela que perteneció a mi papá y que terminó en mis manos.  Era una época donde en el Sureste mexicano se vestían los hombres con prendas hechas de lino. No sé su procedencia pero su textura es inigualable.  


La primera de las tres cajas la hice utilizando retazos de lino de los sobrantes que tengo cuando hago muñecas Tilda.  La instrucción pedía cortar las hojas de telas estampadas pero yo me encontré con esta tela de hojas y decidí utilizarlas cortando cada una y terminando el appliqué con nudo francés (una buena cantidad de ellos).  Este es el proyecto perfecto para sacar los pequeñísimos retazos pues los cuadros estampados son solamente de 2.5 pulgadas.    Por cierto, el proyecto es de Laurraine Yuyama cuya marca es Patchwork Pottery.

Alfiletero sencillo con el detalle de un sello estampado.  Vale la pena hacerse de una buena colección de sellos pues al estampar el lino, le da un toque muy "Zakka".

La pequeña bolsa junto con su acompañante las hice utilizando una de mis telas de Nueva York como protagonista y una tela de óvalos muy contemporánea- al estilo del diseño finlandés de Marimmekko.  El tutorial es de Ayumi y lo encuentran muy explicado con fotografías en su página Pink Penguin  Como me sobraba un pequeñísimo retazo, le hice también la bolsa con jareta, misma que lleva compartimentos dentro.  


De repente el viento comenzó a soplar cuando trataba yo de encontrar un sitio alegre donde tomar la fotografía.  La alegría de la bolsita creo que fue suficiente:






lunes, 11 de junio de 2012

La plancha moderna







El estudio y búsqueda de una plancha que se pudiera calentar por sí misma estaba viento en popa para mediados del siglo XIX.   En 1852 se registró una patente en los Estados Unidos para una plancha que aún utilizaba carbón, pero en 1860 se logró adaptar un tubo de hule que conectaba a un sistema similar al de las lámparas de gas.  De esto surgieron muchas variantes incluso algunas planchas que traían un quemador de flama interno o bien un tanquecito con aceite para quemar.  En 1880 el neoyorkino Henry W. Seely fue el primer inventor que patentó una plancha eléctrica.  
En 1910 la demanda por este tipo de plancha era enorme pues ahora ya el calor se concentraba solamente en la base de la plancha a diferencia de en una habitación completa.  

La plancha Hot Point resultó ser la más vendida pues ya para 1920 una buena cantidad de hogares contaban con energía eléctrica.  La plancha contaba con tres temperaturas.  En 1920, el único electrodoméstico más popular que la plancha resultó ser: el radio.  En el censo de 1941 se comprobó que el 80% de los hogares en Norte América contaban con una plancha eléctrica.  



domingo, 10 de junio de 2012

Resumen de proyectos para el verano

Aquí les presento los proyectos en los que he estado trabajando.
Primeramente, he querido continuar la serie de los Siete Días de la Semana que había yo dejado pendiente desde hace varios años.  Hay quien dice que la televisión para mí es como si estuviera escuchando el radio, pero no puedo estar sin una labor en mis manos.
Miércoles es el día para hornear...
Sábado es el día para el baño...
Domingo es día para descansar ( Nuestra gallina lee la revista Vogue! )
También he hecho otros dos proyectos recortados en cartulinas de colores.  Estos son mis propios diseños.  Aquel que les había yo enseñado anteriormente y que le compré a Paty Zapata de "A Little Hut", se lo regalé a Alfi para decorar su nuevo apartamento, y la técnica me encantó así que me inspiré en flores y macetas de cactáceas mexicanas y esto es lo que hice:

Otro proyecto en el que estoy trabajando es a partir de este hermoso libro sobre la vida en Provence, Francia.  Paisajes, lavanda, recetas, especias y quilts por supuesto.   Esta quilt está inspirada en las higueras y los higos deliciosos que se pueden comer al fresco.

Apenas he comenzado a trabajar en el appliqué tradicional y ya terminé 5 de las 9 hojas. Escogí distintos tipos de verdes y añadí dos batiks.

Terminé también este bordado con estambre Crewel.  Es te es un kit que compré en Purl SoHo hace unos días en Nueva York.   La diseñadora es Blanche Virgien.

Les quería enseñar este par de telas que compré en The City Quilter también en Nueva York.  Solo ellos manejan las telas con motivos de Nueva York y estas cuyo estilo es tan contemporáneo me cerraron el ojo y no pude mas que traerlas conmigo.

Aún no sé qué voy a hacer con ellas.  Es un síndrome que tenemos todas las que adoramos las telas verdad? Primero las compramos y luego decidimos su destino final...


Este juego de tela lo elegí a partir de la tela principal que como pueden apreciar tiene un recubrimiento plástico pero sumamente ligero lo que le da una caída suave, no como las anteriores telas plastificadas destinadas a manteles por ejemplo.  Con estas telas relativamente nuevas en el mundo textil, se pueden hacer desde una bolsa -que creo que es lo que yo voy a hacer- hasta un divino impermeable.    Las telas laminadas son de la marca Westminister. 

                           
Ya por último, recibí de regalo este libro junto con la mini quilt del intercambio de Doll Quilts en Marzo y Abril pasados.   Curiosamente, hace un par de semanas en Nueva York lo tuve en mis manos y no lo compré.  La sorpresa fue el recibirlo por correo hace unos días.  El primer proyecto que haré serán estas Cajitas-Nido.   Alfredo me dice que antes de hacer o comprar una caja, en mi cabeza ya la llené completamente.  Yo creo que a todas las que cosemos nos gusta almacenar cositas hermosas en cajitas y canastas verdad?


sábado, 9 de junio de 2012

Acerca de los orígenes de....

Actividad: Planchar

Al planchar utilizamos una herramienta caliente (conocida también como plancha ) para eliminar las arrugas de la tela.  Tan simple como esto ¿verdad?
Sucede que el calor que emite la plancha, digamos entre 180 y 220 grados centígrados logra que se aflojen las cadenas hechas de moléculas de polímeros que existen en las fibras de una tela.  Cuando las moléculas están calientes, las fibras se enderezan por el peso de la plancha y se mantienen rectas a la vez que se van enfriando.   Algunas telas, como el algodón requieren de un poco de agua para aflojar esa adherencia intermolecular.

La primera vez que se conoce el uso de un utensilio de metal para "planchar" es en China y la primera plancha eléctrica fue inventada en 1882 por un norteamericano de nombre Henry Seeley quien de inmediato patentó su invento.

Los dibujos de China antigua muestran el proceso en donde se llenaban recipientes con agua o pedacería de carbón hirviente y los deslizaban sobre las telas para así alisarlas.

En Europa se utilizaban piezas de vidrio, madera.  La gente ideaba distintas formas de poder alisar la tela, ya fuera con piedras muy lisas que se amoldaran a la mano pues además de planchar o alisar también había que marcar plisados y pliegues.  
Existen objetos decorativos de los siglos XVIII y XIX con forma de hongo invertido hechos de vidrio o de madera que aún se encuentran rodando por ahí en casas de anticuarios y subastas.  Ahora si los llegamos a ver, ya sabemos con qué fin se utilizaban.

Por supuesto en las casas nobles ya se comenzaban a desarrollar otros métodos pues había que repasar sábanas y mantelería por ejemplo.    Para esto, la tela húmeda se montaba en  bastidores de madera para irla "planchando" al mismo tiempo por varias personas a los 4 lados. Otro método era pasar la tela entre rodillos.  Muchos utilizaban prensas con tornillos como se hacía desde el tiempo de los romanos. 

En las casas más modestas aún cuando no se contaba con bastidores o los utensilios más sofisticados de la época, siempre había artículos grandes que necesitaban planchar lo que se lograba entonces con la combinación de un tablero y una especie de rodillo. 

De hecho en Escandinavia éste tablero longitudinal era el obsequio por excelencia que un hombre le podía regalar a su prometida.  El chico pasaba horas tallando aquella madera con hermosos diseños.  Hoy día estas piezas son escasas y muy cotizadas por los coleccionistas.

Cuando una mujer enviudaba, amistades y conocidos hacían una colecta para regalarle una de estas herramientas "alisadoras" dado que aquella mujer necesitaría comenzar a ganarse la vida planchando para otros.
De hecho, después de la Primera Guerra Mundial cuando los estratos sociales preestablecidos dieron un cambio radical y las grandes casas ya no contaban con todo aquel personal de servicio, las familias acomodadas se sentían agobiadas por no tener ya a sus planchadoras de cabecera, y para no padecer esta zozobra enviaban constantemente a un propio con la ropa a casa de aquellas mujeres que por años les plancharon su ropa de cama y vestimenta.

Los herreros comenzaron a forjar planchas simples a finales de la Edad Media.  En el Oriente Medio se utilizaban también planchas hechas de cerámica o terracota.  
Un sistema práctico y efectivo para planchar era utilizando dos planchas.   El oficio era muy tedioso y árduo pues además de lo difícil que resultaba el planchado sin electricidad, las planchas eran pesadas, tenían que estar inmaculadamente limpias, pulidas y había que lijarlas también para evitar cualquier aspereza que pudiera dañar las prendas.  La cera de abeja se utilizaba para que la plancha no se pegara a la hora de utilizar almidones. Como no había manera de medir la temperatura con exactitud, una planchadora tenía que ser una persona con mucha experiencia para poder decidir si aquel fierro estaba lo suficientemente caliente pero sin temor a quemar la ropa.   Se decía que había que escupir ligeramente sobre la plancha para probar la temperatura, pero había quien sabía acercarse aquel fierro ardiente muy pero muy cerca de la mejilla para comprobar la temperatura.  ¿Accidentes? Seguro muchos, al igual que despidos al por mayor.

.......(continuará).....

jueves, 7 de junio de 2012

Una larga travesía

Bueno pues aquí estoy reportándome con Ustedes después de estar ausente varias semanas.  Todo comenzó con el viaje para la graduación de Isa, un viaje que duraría 6 días, un pequeño equipaje con 2 o 3 prendas "elegantes" para los eventos y la ropa de viaje puesta.  Mi niña tenía planeado cruzar más de la mitad de los Estados Unidos manejando su camioneta con todas sus posesiones después de vivir 4 años en la Universidad.  Por razones familiares, su compañero de viaje se echó para atrás al último minuto, y ya no había tiempo para encontrar un reemplazo.  Por lo mismo, Isa recurrió a echar a andar el Plan B:  "mami, crees que puedes quedarte tú y nos vamos manejando juntas?"  Y por supuesto así lo hice.
Después de pasar unos días en Nueva York emprendimos la ruta de vuelta.  Cuantos kilómetros manejamos?  casi 3,000 !!!!  
El Arco en San Luis Misouri, una guitarra (inspirada claro en la costura) afuera del Salón de la Fama del Rock n' Roll en Cleveland, el Menú de postres de Balthazar un lugar en Nueva York que te transporta por un par de horas a Paris, vista de Chicago desde la Torre Sears - hoy Willis Tower,  un bombazo de Crochet y la nostalgia en la Ruta 66. 

Dejamos el Estado de Nueva York y llegamos a dormir a la ciudad de Cleveland en el estado de Ohio.  Y qué hay allí?  Pues nadamás y nada menos que el Salón de la Fama del Rock 'n Roll.  Chicas, no saben qué cosa más fantástica.   Nos pasamos un día completo visitando las exhibiciones y ni siquiera alcanzamos a cubrirlo completamente.  A quien le gusta la música se encuentra de repente en su paraíso terrenal.  Este es un museo dedicado exclusivamente a explorar el pasado, el presente y el futuro de la música y el contexto cultural en el cual se desarrolla.  
Nuestra siguiente parada fue la ciudad de Chicago.   Yo no la conocía y fue una sorpresa fantástica. La mayoría de las construcciones fue consumida por el fuego en aquel gran incendio del año 1871 por lo que la arquitectura de la ciudad no es famosa por su antigüedad sino por su originalidad.   Qué placer estético tan fantástico.
El siguiente punto en nuestro recorrido fue San Luis Misouri, ciudad a la cual se le reconoce por el Arco diseñado por el finlandés Eero Saarinen como símbolo de la puerta de entrada al Oeste norteamericano.
Durante este largo pero amenísimo recorrido, tuvimos oportunidad de viajar sobre algunos tramos de la Ruta 66, carretera que se inauguró en el año 1926 y cruzaba una inmensa parte de la Unión Americana, desde Chicago hasta California.   Las increíbles autopistas que hoy cubren el territorio de ese país fueron poco a poco dejándola en el olvido, pero hay algunos tramos que se han restaurado a su esplendor original y donde créanme, parece que el tiempo se ha detenido.