jueves, 12 de abril de 2012

El guardián del faro


Después de terminar el cojín de las Grullas de Origami me quedé emocionada con el "Paper Piecing" y decidí trabajar en este proyecto que tenía desde hace 8 años guardado!
Siempre he tenido cierta fascinación con los faros en los puertos, con el simbolismo de los faros que te guían y protegen.
Esta figura representa al hombre que trabaja en el faro y está al pendiente que todo funcione correctamente.

De acuerdo con Wikipedia, actualmente, la lámpara de un faro dispone de lentes de Fresnel cuyo número, ancho, color y separación varía según cada faro. Cuando en la oscuridad el faro se encuentra en funcionamiento, la lámpara emite un haz de luz a través de las lentes, que giran en 360 grados.

Desde el mar los barcos no sólo ven la luz del faro, que les advierte de la proximidad de la costa, sino que también lo identifican por los intervalos y los colores del haz de luz, de tal forma que pueden reconocer frente a qué punto de la costa se encuentran. Algunos faros también están equipados con sirenas, para emitir sonidos en días de niebla densa.
Los modernos sistemas de navegación por satélite como el GPS, han quitado importancia a los faros aunque siguen siendo útiles para la navegación nocturna ya que permiten la verificación del posicionamiento en la carta de navegación.

En la entrada de los puertos construidos por los romanos solía haber altas torres que servían de faro a imitación del célebre Farode Alejandría el cual estaba formado por pirámides truncadas sobrepuestas y en disminución unas sobre otras. A veces, también se empleaban como faros figuras majestuosas como fue El Coloso de Rodas.

Durante la Edad Media, los faros no fueron objeto de ningún perfeccionamiento salvo en su decorado que a veces fue notabilísimo. En el siglo XVII  los faros eran hogueras de madera que ardían en pebeteros o bien hermosas lámparas encerradas dentro de linternas de vidrio hasta que en 1782 el ingeniero Teulère reemplazó tan imperfectos medios por lámparas de reflectores parabólicos.
En el siglo XIX, la iluminación de los faros dio un paso inmenso con la invención por parte de Augustin Fresnel de las lentes de escalones, compuestos por un vidrio central de forma ordinaria rodeado por una serie de anillos de poco espesor cuyos perfiles convergen hacia el foco principal.
Al mismo tiempo Fresnel inventó las lámparas de giros concéntricos que producen una intensa luz equivalente a muchas fuentes de iluminación.

En épocas anteriores existía el empleo de guardafaros, una persona que acostumbraba a vivir en el mismo faro, y que debía ocuparse de su mantenimiento y  limpieza, especialmente de las instalaciones lumínicas. Actualmente, los faros que siguen en uso son operados en su mayoría de forma automática, y vigilados a distancia.

Pues mi guardafaro es un hombre que sí vive actualmente en alguna costa de Escocia (creo que es escocés porque tiene una poblada barba muy rojiza-según la tela que escogí) Tal vez al hombre le seguirán pagando un exiguo sueldo si no es que ya nadamás cuida el faro  por amor al arte y al mar.  Se levanta muy temprano, durante el día hace sus rondines en la playa, checa que todo esté en orden y lo más seguro que en la noche se toma un whisky escocés mientras lee una novela (porque me imagino que su casa está repleta de libros de segunda mano con ese olor maravilloso que despiden las bibliotecas).

Bueno, ya se me fue la imaginación hasta el infinito y todo por hacer un proyecto de Paper Piecing.....


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