jueves, 26 de mayo de 2011

Los Sombreros Parte 8

 imagen via: Georgian Index
La forma de un sombrero puede cambiar radicalmente dependiendo del material con que éste se confeccione. La seda, los terciopelos, la piel, el tul, la palma, son géneros que se pueden moldear sobre una horma o bien trabajar y adherir a una pieza moldeada fabricada con un material firme y tejido que acepta y recibe la forma que el sombrerero le desee imprimir.
 Uno de los materiales más nobles en la fabricación de sombreros es por supuesto el fieltro, uno de los materiales más antiguos para trabajar la sombrerería especialmente por la facilidad del moldeado y su resistencia a diversos factores del clima.  Desde siglos atrás existen dos tipos de fieltro para sombreros: el de mejor calidad está hecha de pelo de castor y el de menor calidad es el fabricado con lana. También se fabrica el fieltro utilizando pelo de conejo o liebre. El proceso es el siguiente: Se colocan unos cuantos gramos de pelaje dentro de  un cono metálico con perforaciones que se cubre a la vez con un lienzo húmedo. Este cono gira a altísima velocidad lo que hace que las fibras se adhieran a sus paredes y se vayan apelmazando capa sobre capa. Por supuesto la maquinaria es sofisticada y estos conos están provistos de aspiradores que ayudan a que esta nueva fibra obtenida se haga cada vez más densa. Se sumerge enseguida en agua hirviendo para que las fibras se encojan. Una vez encogido, el género se extiende sobre una mesa a secarse.  El proceso se repite una y otra vez hasta que el material se engruese. Esta estructura que va tomando forma de cono y que es la matriz digamos que dará forma al sombrero termina siendo unas 3 veces más grande que el tamaño final del sombrero.  El paso siguiente será el peinado y el teñido.
 Suena sencillo pero este proceso lleva más de sesenta pasos y si se en lugar de preparar el pelo del castor o de la liebre se utiliza lana, ésta tendrá que pasar por el proceso de lavado y cardado  para entonces dar inicio a esta secuencia de pasos.   Muchas sombrererías adquieren los conos ya encogidos y listos para ellas después darle la forma final utilizando sus hormas.   Lo primero que hacen es rociar humedeciendo el cono de fieltro para hacerlo más moldeable y enseguida colocarlo estirándolo sobre la horma de madera.  El paso siguiente es fijarlo temporalmente a la horma utilizando cordeles por ejemplo para que se mantenga en su sitio y se deja secar nuevamente.   Si el ala del sombrero  se trabajó por separado, ésta recibe un último corte para definir su tamaño exacto y se prosigue a coserla al cuerpo del sombrero.  Esta unión por lo general se disfraza con una cinta y el sombrero se plancha con vapor.  Antes de darle las últimas puntadas, se barniza su interior con laca o se le aplica algun tipo de apresto para que mantenga su forma.
 imagen via Etsy

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