martes, 12 de junio de 2007

RETAZOS DEL PASADO




Es bien sabido que las técnicas de costura a mano han existido a través de los siglos, pero estas habilidades florecieron de una manera muy particular con los pioneros del siglo 18 y 19 en los Estados Unidos. Las mujeres que comenzaron a llegar a América utilizaron las técnicas de costura que habían recibido de madres, abuelas y bisabuelas para crear maravillosas sobrecamas. La “Quilt” americana es realmente la combinación de diferentes técnicas de costura con una historia que se remonta un sinfín de décadas en lo que se refiera a la cultura de las Artes Decorativas. Una Colcha o “Quilt” es mucho más que la unión y costura de pedazos grandes y chicos de tela, acolchadas y cosidas. Así como es posible consultar un gran acervo de libros acerca de la Historia del Vestido, hoy en día el placer de confeccionar una “Colcha” se debe también a toda esa historia que tiene detrás de sus puntadas. El Patchwork y el Quilting llevan consigo un costurero lleno de historia, pero también de FILOSOFIA DE VIDA.

El trabajo de PATCHWORK se define como “El trabajo que consiste en unir retazos con las formas básicas de costura para armar la parte superior de una colcha. El Patchwork puede ser la forma más antigua de costura desde que el hombre optó por unir las pieles animales para vestirse como se han encontrado en civilizaciones como India y Persia. En el siglo 17, el intercambio de mercancías con la India trajo a Inglaterra hermosísimos textiles. Sus diseños exóticos y colores brillantes fueron cambiando poco a poco para poderse mezclar con el gusto de los ingleses. Pero cuando las leyes proteccionistas cobraron efecto a petición de los fabricantes de sedas y lanas inglesas y francesas, las sedas de la India o “Chintzes” empezaron a escasear. La mujer inglesa era ya una adicta a estos fabulosos textiles, y esta escasez la obligó por lo tanto a cuidar celosamente la poca tela de la India que llegaba a sus manos, a cortarla en pedacitos y unirla con telas lisas o elaborar aplicaciones con los motivos florales para hacerla rendir lo más posible. Fueron los ingleses que llegaron al Nuevo Mundo a principio del siglo 17 quienes trajeron tradiciones europeas y con ellas las Quilts en sus menajes de casa.

PERO NO SIEMPRE ERA COSER Y CANTAR No obstante, eran pocos los habitantes de estas nuevas tierras que gozaban de prosperidad o llevaban vidas apacibles. Aquellos que se han dedicado a estudiar la vida y las costumbres de los pioneros que llegaron a habitar la Costa Este de los Estados Unidos, han encontrado los diarios de muchas mujeres donde escribían acerca de su vida cotidiana: una vida difícil donde sus casas eran estructuras sumamente simples, donde no había comodidad alguna. Se cosía frente al fuego, que a veces era escaso, y a falta de una cantidad útil de tela, las mujeres optaban por unir retazos de aquí y de allá para fabricar una Quilt con la que envolverían a un niño, taparían una pared o una puerta contra las ráfagas de viento en época invernal o se abrigarían en una carreta cuando forzosamente tenían que moverse de un sitio a otro. Con tanta escasez, las mujeres aprovechaban cualquier retazo de tela que se les cruzaba en el camino –ropa de los hijos que ya crecían, por ejemplo- y las unían con hilo y aguja, de la manera más básica haciendo un “sándwich” de dos telas por fuera y una especie de guata o tela de relleno al centro con lo que se producía un edredón o Quilt para pasar las largas noches heladas. Estas quilts eran para ellas lo que las anclaba en algún sitio inhóspito que llamarían “hogar” desde ese momento. Y esas colchas traerían siempre recuerdos, se convertirían en un “álbum de vida”. Sus pequeños retazos de tela usada serían símbolos de buenas y de malas épocas. Los pioneros que continuaron poblando Norteamérica comenzaron a idear diversos patrones que hoy en día aún se utilizan y nombrándolos con las referencias que ellos vivían día con día.


De esto por ejemplo: La Huella del Oso, La Cabaña de Troncos, o bien nombres bíblicos: La Escalera de Jacob, La estrella de Belén, entre otras. Algunas de estas Colchas están hoy en los museos y tienen un trabajo de costura admirable. Hay tanto que leer acerca de todo esto, pero uno de los episodios históricos más apasionantes fue aquel donde los negros al principio del 1800 luchaban por escapar hacia las fronteras con Canadá y lo hacían en lo que hoy los historiadores llaman el Ferrocarril Subterráneo. No existía ningún tren por supuesto sino que caminaban de noche sigilosamente, en largas cadenas humanas y su única guía eran las Colchas que cierta familias que apoyaban y creían fervientemente en la abolición de la esclavitud, colgaban afuera de sus balcones o en sus graneros y donde les indicaban en silencio que allí sería un lugar seguro y que les podían brindar un techo y comida para continuar la larga y peligrosa jornada.

Es fascinante leer sobre esto y descubrir como estos códigos secretos como la Colcha con el patrón de la Huella del Oso, podría indicarle a estos nómadas que próximamente encontrarían comida y cobijo. Las colecciones que ahora se exhiben en diversos museos, muestran como una Quilt marca un evento, retrata una historia, describe una época de acuerdo con los patrones simbólicos utilizados en su diseño. Se puede decir que muchas de ellas son reconocidas como la autobiografía de algún ser humano.

Y la tradición continúa. El gran florecimiento de la colcha norteamericana comenzó en el siglo 19 cuando cientos de diseños de “blocks” o cuadros de Patchwork fueron creados por las mujeres costureras. Un sinnúmero historiadores de Arte y de Feminismo han comentado y asentado la incomparable creatividad en estas quilts del siglo 19. Mujeres sin ninguna educación artística o matemática pero con una habilidad de costura impresionante, produjeron cientos de colchas con fines utilitarios y por placer también. Muchas se deshicieron, muchas aún andan rodando por el mundo, pero muchas permanecen como tesoros familiares y tesoros de coleccionistas. Estas son las quilts que brindan inspiración a las que hoy en día se confeccionan.

1 comentario:

  1. Hola, me he encantado la historia de los quilts. Donde puedo encontrar esta información ???

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